V. carta

5 sept. 2008 by Nick , under


Foto en mi terraza. Ella me bancó toda la recuperación.


Días sin escribir = cabeza en la nada. Vuelven los clásicos domingos sin verla, y me tiran más abajo de lo normal, hasta que mi cabeza se acostumbra. Ayer, todo tan perfecto como siempre, es raro que algo no sea perfecto con ella. Sus besos siguen en mi cabeza y no creo que se vayan. Ahora, con la garganta anudada, y los ojos como dos piletas, la extraño, aunque sea horas de vernos. Sacando eso, dos meses, mañana.
Cómo pasa el tiempo, para cuando me dé cuenta, estoy pasando las mejores vacaciones de mi vida con ella.
La forma en la que me inspira a olvidarme de todo cuando la miro a los ojos, es mágico. Me hace olvidar todo tipo de temor, dolor, sensación y me invade todo tipo de emociones.
Me hace latir el corazón -con sentido- de vuelta, ya no late por inercia y me obliga a dejar con sus palabras a dejar todo atrás y que solo exista ella en el mundo. Es todo lo que necesito en todo momento, peor que cualquier drogado a una droga.
Siempre tengo ganas de vivir cada día con ella, hasta que ella se harte -yo no podría- y en ese momento, no sé que va a ser de mí. Espero que no llegue nunca -o al menos no pronto-. Es algo tan insoportable el temor de perderla. Ayer la miraba todo el tiempo y me daba cuenta porqué sonrío, porqué me dan ganas de vivir, porqué siento lo que siento, una sensación hermosa. Encima, sabe hacerme caer con palabras, y entregarme exclusivamente todo para ella -más de lo normal-. Hacerme sentir escalofríos cuando me dice que me ama y hacer circular más rápido mi sangre.
Siempre tuve ganas -desde que lo sentí- , que sepa lo mucho que la amo, creo que no sabe y no se da cuenta, quizás porque nunca se lo demostré -todo- y no porque no quiera, sino, porque tendría que estar un día completo -y sería poco- diciendole que la amo cada segundo.
Si supiera lo importante que es mi vida y lo agradecido que estoy de conocerla. Lo agradecido que me haya devuelto las risas y que me haya robado todo -corazón incluído-, hasta mi felicidad -ya que depende de ella-.
Todo lo que me rodea me hace acordar a ella, por ende me hace acordar lo mucho que la amo. Pensar que lloró por mí en el accidente me hizo sentir algo más que indescriptible. En ese momento, cuando me enteré, no sabía si era sangre o lágrimas, pero fuera lo que fuese, brotaba de mis ojos por ella.
Ya de por sí, en el momento del choque, ella estaba en mi cabeza, fué lo único. -Supuestamente me paré cuando caí, pero fué ella que me levantó del piso, y me ayudó a caer de vuelta y darme cuenta que sí era más que amor lo que sentía-. Dudo que, de la forma que la amo en este momento, alguien la haya querido mínimente como yo. Ya desde esa noche perfecta -como cualquier día, pero más- con ella, dormir con ella -dormir-, sabía que era más que amor. Esa noche , que desmayado -pero al fin y al cabo llegué- viajé. Ese viaje que sentía que me moría por poco, llegué, y ella me recibió con los brazos abiertos. -Haría millones de viajes en peor estado por verla 10' al menos- . Miles de viajes así no me importarían por una noche como esa, o al menos días, lo que sea mientras esté ELLA, va a ser inancalzable e inigualable.
Fueron y son los dos meses más hermosos -en realidad 3 de conocerla- que alguna vez podría pasar. Seguro van a ser más, muchos, demasiados -aunque con ella nada es demasiado-, al menos, de mi parte sí, y MUCHOS. Ya de acordarme de esa noche, que ya pasan tres semanas de tenerla para mí, abrazarla, poder decirle que la amo, sentir su piely darle muchos besos, me pone la piel de gallina. Esa noche sentí que nada podía superarlo, me olvidé del mundo, y solo era ella. Todo blanco, y ella ahí al rededor, tan perfecto.
Acordarme de días con ella, también me pone la piel de gallina, además de mejorar mi ánimo. Como ese viernes de la misma semana, dándole besos abajo de la lluvia, o el primer beso con ella, que me cambió por completa la visión de todo lo que me rodeaba, todo se volvía hermoso, pero idiota yo, que en ese momento no iba a pensar que se iba a volver indispensable para mí, todo, desde lo más chico hasta lo más grande de ella lo era todo, mirarla a los ojos me lo demostraba. Es lo único y todo lo que quiero, es más de lo que quería; ya con el hecho de sentirme cómodo con ella, también, me hace la persona más felíz y más si yo puedo hacerla felíz a ella.
Nunca sentí tantas ganas de cuidar a alguien, amarla y hacerla felíz. Tantas ganas de conocer a alguien, para poder ayudarla. Y tampoco, nunca sentí tantas ganas de jurar que nunca voy a hacer algo que la lastime, por lo que más quiero -ella- y si así es, y lo hago, va a ser porque yo no esté -interpretar como se pueda-.
No necesito a nadie más para vivir, solo a ella. Te amo, Flor.

Esto lo escribí mientras estaba en mi casa.
Yo la veía a ella tan hermosa -encima, es tan hermosa y más con el pelo negro como lo tenía ahí-; y me bancó en todo momento. Y me daba cuenta que elegí perfecto. No podría haber elegido mejor. Y tuve toda la suerte de encontrarla a ELLA. Y con esto ya explico más o menos fines de Marzo, Abril y principios de Mayo.


0 Responses to 'V. carta'